No creas que el fuego se ha apagado. El hombre guarda su memoria en el rescoldo del tiempo. Basta que sople el viento de las ideas para que ese tizón, dado por muerto, se levante en llamas y aclaren la noche.
Tizón quiere ser es un espacio para trabajos arduos, con sustancia y opinión, materia prima para charlas y encuentros.
Tizón anima el pensamiento, el ejercicio de la memoria, el acuerdo, el disenso y el debate de ideas. Los argumentos que incomoden certezas, que obliguen a repensar y enriquecer el diálogo, con investigación, con datos, con inteligencia.
Reavivando la llama del saber, del debate constructivo, en temas de arte, historia, letras, épocas y protagonistas.
